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¿Cuáles son las mejores estrategias de branding para tu empresa?

El #branding es el principal activo de las marcas de éxito. Su carácter diferencial queda representado por este concepto que aglutina todos los atributos corporativos.
Si consigues reforzarlo, conectarás de modo más efectivo con tus clientes potenciales y establecerás con ellos una relación de fidelidad, duradera en el tiempo.

Si consigues reforzarlo, conectarás de modo más efectivo con tus clientes potenciales y establecerás con ellos una relación de fidelidad, duradera en el tiempo.

¿Cuál es el principal activo de una empresa?

Este concepto es, en la práctica, un sinónimo de #fidelización. Está constituido por cinco componentes:
  • Naming o creación de un nombre.
  • Identidad corporativa.
  • Posicionamiento.
  • Lealtad de marca.
  • Arquitectura marquista.
Hoy más que nunca, la comercialización es una cuestión de imagen. La calidad y los costes de los productos son cada vez más similares. Por ello, es el enfoque emocional y la personalidad de las marcas los que marcan las diferencias.
Entre los intangibles de la empresa, la singularidad, el valor y la credibilidad marquistas definen su porvenir exitoso. El #naming y la reputación corporativa son emocionales y mueven a la pasión. Atañen a los relatos, a las historias y a las experiencias que se asocian a cada entidad.
Tan importante es este aspecto que los consumidores se agrupan, y se sienten muy cómodos, en comunidades relacionadas con marcas distintivas. Cuando esto sucede, obtienen clientes incondicionales que ejercen como embajadores, prescriptores y defensores permanentes de sus valores.
Por tanto, no cabe duda de que es el principal activo de una entidad, el más decisivo en su potencial comercial y el que encamina el porvenir mercadológico.

3 estrategias de branding que deberías conocer

Establecer estrategias de marca centradas en su consolidación, dinamización y refuerzo se convierte en absolutamente imprescindible. El plan de marketing ha de contemplar este planteamiento con criterio y a partir del análisis de los hechos, no de las opiniones.
Las posibles alternativas son muchas y variadas. Cada una de ellas aportan resultados específicos en función de sus características. Muchas se alimentan de actuaciones y actividades concretas como, por ejemplo:
  • Programas de referidos.
  • Guest content.
  • Infografías.
  • Diseño o restyling de logomarca.
  • Alianzas estratégicas con otros negocios.
  • Regalos y promociones.
  • Concursos en redes sociales.
  • Publicaciones profesionales en LinkedIn.
  • Storytelling y storydoing.
  • Anuncios de pago por clic.
  • Campañas y acciones de remarketing.
  • Influencers y prescriptores.
  • Eventos locales.
  • Conferencias.
Para definir tus estrategias de marca, debes aplicar estos procesos:
  • Identificar y definir a tu cliente ideal.
  • Establecer tus objetivos SMART.
  • Analizar y conocer a tu competencia.
  • Diseñar y difundir una propuesta de valor.
  • Concretar el mensaje que vas a difundir.
  • Construir tu identidad de marca diferencial.
  • Seleccionar y aprovechar los canales de comunicación.
  • Especificar y habilitar las herramientas de medición de resultados oportunas.
  • Supervisar y mejorar la aplicación de esa estrategia.
A continuación, te proponemos tres enfoques de consolidación y refuerzo del branding probadamente útiles.

1. Reconocimiento de la marca

Se aplica a aquellas identidades corporativas que ya están consolidadas y asentadas en el imaginario colectivo. Cuando tienes una marca con gran peso en la sociedad, te conviene aprovecharla para dar salida a otros productos o servicios.
Así, es ideal para extender tu catálogo con menos riesgos. A menudo, la coletilla by acompaña e introduce esta conexión. Básicamente, consiste en crear #submarcas derivadas de la poderosa y, de este modo, aprovechar esos atributos diferenciales y muy bien valorados.

¿El riesgo? Salpicar a la marca madre con percepciones negativas derivadas de una mala concepción o desarrollo de los nuevos productos vinculados. ¿El beneficio? Si tienes una ventaja competitiva marquista, estás en condiciones de sacarle un gran partido.

2. Posicionamiento de actitud
Esta estrategia de comunicación persigue conformar un universo de valores, emociones, conexiones y corrientes de interacción en torno a una referencia corporativa. Su gran razón de ser es favorecer la fidelidad y la adhesión —a menudo, incondicional— en grupos o segmentos concretos de la población.
Se apoya en una #comunicación activa, diferenciada y centrada en valores, concretamente en aquellos que comparten el emisor y sus destinatarios. El proceso exige dotar de personalidad a esa entidad mercadológica, así como conferirle unicidad y un carácter reconocible.

Si la implementas bien, dotas de muchísimo valor intangible a tu propuesta de marketing. Y contarás con una inercia favorable entre tu público para abordar nuevos planes mercadotécnicos.

3. Discreción mercadológica
Es una filosofía basada en la no-marca. No estamos hablando de la creación de propuestas blancas que las diferentes comercializadoras venden bajo su paraguas. Consiste en crear una marca desde la sencillez, el minimalismo y la más absoluta discreción.
Comunicacional y mercadológicamente, se apoya en la simplicidad y en los planteamientos genéricos. Como contrapartida, la inversión no realizada se destina a mejorar la durabilidad y calidad de los servicios.
Escasa presencia corporativa, diseños básicos, ergonomía y alto nivel de satisfacción tras emplear o consumir sus productos son los rasgos principales de este enfoque.
El peligro es la caducidad: no permite vivir de rentas, porque la denominación suele ser menos conocida. La ventaja es que posibilita que te diferencies del resto con una identidad muy definida.

El branding, por tanto, es un ámbito de actuación decisivo para el éxito comercial. Está formado por el nombre, la identidad corporativa, el #posicionamiento, la lealtad y la arquitectura marquista. Mediante acciones, tácticas y políticas concretas, puedes orientar su enfoque en una dirección ganadora. Entre otras, en potenciar su reconocimiento, impulsar un posicionamiento de actitud o apostar por la discreción. En Hanson te proporcionamos el respaldo especializado que precisas para conseguirlo. Contáctanos ahora.